6 de abril de 2010

El poder del trato


José Luis Ortiz

En mis cursos de ingeniería intento hacer reflexionar a mis estudiantes sobre el valor profundo que tiene el poder del trato hacia los demás como parte de su felicidad. Uno de mis mejores alumnos actuales es Diego Godoy, estudiante de la Carrera de Ingeniería Mecánica, de quien reproduzco, con su autorización, un fragmento de su análisis reflexivo sobre una lectura relativa a este tema:

… puedo decir que es sumamente grato conocer y disfrutar de la obra de Dale Carnegie, Como Ganar Amigos e Influir Sobre las Personas: un excelente manual de trato humano. Y digo lo anterior ya que es un libro de vida, a través del cual podemos, si queremos, ser mejores seres humanos. En particular me enfocaré a describir cómo, a través de la aplicación de las ideas y conceptos que plantea el autor, podemos mejorar significativamente nuestras vidas.

Infortunadamente, la sociedad en la que vivimos nos ha acostumbrado, de forma general por supuesto, a criticar y ser criticados constantemente; sin embargo, me atrevo a decir que esta sociedad nos ha mal acostumbrado. ¿Por qué? Porque somos, en primera instancia, individuos, refiriéndome con ello a que somos todos distintos los unos de los otros. Cierto es que existen patrones, modelos o tendencias que se siguen por cuestiones reglamentarias que son parte del vivir en sociedad, pero no hay que olvidar la esencia individual y única de todo ser humano. Si realizamos una reflexión introspectiva, nos daremos cuenta de que somos tan extraños, únicos y valiosos como cualquier otro ser humano; es por ello que debemos crecer en la tolerancia, la humildad y el respeto por todos nuestros semejantes. Si somos conscientes, en primer lugar, de nuestra calidad de seres imperfectos y perfectibles, entonces podremos madurar y desarrollarnos de manera personal para posteriormente transmitirlo a los demás. Carnegie aconseja: “no critique, no condene ni se queje”; considero, de igual forma, asertiva la elección de Carnegie al citar a Benjamín Franklin –“No hablaré mal de hombre alguno, y de todos diré lo bueno que sepa”. Si aplicamos este consejo en nosotros mismos, siendo conscientes de nuestros errores y trabajando para corregirlos, pero al mismo tiempo valorando nuestras virtudes humildemente, seguramente nuestra actitud hacia la vida cambiará positivamente. Una de las seis maneras que Carnegie propone para agradar a los demás es “ser un buen oyente y animar a los demás para que hablen de sí mismos”. Creo vehementemente que si podemos ser buenos oyentes con nosotros mismos en primer lugar, dando con esto origen a la reflexión profunda y acción en consecuencia, podemos entonces ser magníficos oyentes para con todos los demás. Por eso considero este consejo vital para lograr un cambio significativamente positivo en nuestra vida.

Por otra parte, en el aspecto familiar, podemos aplicar muchos de los consejos que menciona Carnegie en su obra. Sin embargo, de manera personal, quizá el consejo que a mí más me interesó, y que por supuesto aplicaré, es el que dice “haga que la otra persona se sienta importante y hágalo sinceramente”. Entrando en reflexión me he dado cuenta cuenta de que, como en muchos aspectos de nuestras vidas, vemos nuestra realidad como algo “normal y cotidiano”, y no como la maravillosa bendición que representa. Vemos nuestros cuerpos, nuestro hogar, nuestra familia, nuestra vida en general como algo habitual e imperecedero. Cuido y procuro mi espíritu a través del alimento que representa la palabra de Dios, la oración y la acción en función de ambas, cuido mi cuerpo, que representa el templo que resguarda el espíritu, a través del ejercicio y de la selección de alimentos que lo nutran de la mejor manera, cuido mi mente, procurando aprender y aplicar conocimientos nuevos día con día, sin embargo, ¿por qué no hacer lo mismo con mi familia? Yo soy mi mayor obstáculo y estoy consciente de que los pretextos, como algún día me lo dijo un buen amigo, son para quienes no desean triunfar.

Con la colaboración de Diego Godoy, artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 4 de Diciembre de 2009, p. 7.

El nuevo perfil del profesor


José Luis Ortiz*

"Si piensas que el problema está allá afuera, ése es el problema."

Stephen R. Covey

La evolución constante del contexto socioeconómico, originado por cambios acelerados en la ciencia y la tecnología impone a los profesores de las carreras de ingeniería nuevas exigencias. Si la calidad de su saber sigue siendo el elemento dominante, la forma en que ayuda al alumno a construir el suyo y a forjar sus competencias toma una importancia cada vez más grande. El desarrollo de las tecnologías de la información y de los medios de comunicación ha ampliado y modificado su espacio de enseñanza, el cual toma formas variadas: dentro del establecimiento (centro de formación, colegio, universidad); pero también fuera de éste, ya que el aprendizaje significativo se adquiere en su mayor parte fuera de los espacios físicos de las escuelas, en los que los educandos aplican sus conocimientos para trocarlos en sabiduría –conocimiento funcional–.

La enseñanza actual de la ingeniería no puede ni debe circunscribirse a la mera transmisión de conocimientos técnicos, ya que actualmente éstos están al alcance de la mano. Hoy más que nunca se requiere del apoyo, acompañamiento, Coaching -Mayéutica-, asesoría, etc. durante todo el proceso de aprendizaje, para que el alumno descubra el sentido a su vida, se trace metas, actúe con decisión, actitud y disciplina. Ellos deben tener la conciencia de que la felicidad no consiste en hacer lo que ellos quieren, sino en querer lo que hacen; independientemente de la carrera que vayan a estudiar. Es necesario que perciban que la carrera profesional es solamente una herramienta, no el fin. Necesitamos dar un seguimiento durante su estancia en las instituciones de educación y tal vez fuera de las mismas. Ciertas competencias se desarrollan a través de la ejercitación frecuente. La comunicación efectiva, por ejemplo, solamente se fortalece practicando a diario: como sesiones prácticas para mejorar, para que cuando lleguen las ocasiones verdaderamente importantes tengan el don, el estilo, la viveza, la claridad, la esencia y las emociones.

Actualmente se requiere algo mucho más complejo que el manejo empresarial de antaño, en el que el jefe era el jefe y se hacía lo que él decía y punto. Actualmente el manejo no es suficiente; hoy en día, el mundo se mueve con una velocidad vertiginosa y lo que se requiere es liderazgo, que consiste en ayudar a la gente a desarrollar todo su potencial, establecer una visión de futuro; alentar, preparar y conducir, y también iniciar y mantener relaciones interpersonales exitosas.

Todo liderazgo comienza por el liderazgo de uno mismo. Sólo quienes conocen sus debilidades pueden enfrentarse a ellas e incluso superarlas. Los profesionales, gerentes y directivos cuyas carreras se estancan por falta de confianza en ellos mismos pueden renovar su trayectoria ascendente si identifican y atacan sus debilidades. Sin embargo nadie puede hacer que otro se conozca a sí mismo, por lo que los líderes tienen que hacerse ellos mismos. Mientras nuestras debilidades permanezcan ocultas, somos impotentes ante ellas. El proceso, a veces doloroso de sacarlas a la luz del día y entenderlas, es el primer paso para superarlas.

El aprendizaje de principios y técnicas de liderazgo, comunicación de índole emocional, espiritual, empresarial, etc., que apoyen el desarrollo de una correcta autoestima con base en el autoconocimiento, es muy escasa en nuestros estudiantes. Sin embargo, al consultar a gerentes, directivos y empresarios -líderes- de diversos sectores, un buen número de ellos opinan que la información y formación de este tipo es la que más ha influido en ellos y por lo tanto en su desarrollo personal, profesional y financiero; además de sus relaciones familiares, sociales y profesionales. ¿No será importante entonces que dediquemos esfuerzos a desarrollar estas competencias, independientemente de las profesiones a las que vayan a dedicarse nuestros estudiantes, que redunden en una mayor competitividad de nuestros jóvenes y sobre todo en una mejor sociedad y un mejor país? Porque evidentemente México no va bien, mejor dicho va peor, y es producto de lo que hemos hecho o dejado de hacer los mexicanos.

*Director de la Carrera de Ing. Mecánica, ITESM Campus Querétaro, jlortiz@itesm.mx


Artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 13 de noviembre de 2009, p. 9.

El arte de la comunicación

José Luis Ortiz*

“La facultad de comunicarse con los demás de manera efectiva y obtener así su cooperación es un capital que poseen los triunfadores.”

Henry Blackstone

La pluma es más poderosa que la espada. Las palabras son casi como Dios… Un versículo bíblico reza: La palabra fue Dios, Dios fue la palabra. Estas palabras son poderosas para expresar lo poderosas que son las palabras.

Las palabras pueden cambiar la vida, dar vida, formular ideologías, religiones, sistemas económicos, regímenes, etc.

Las palabras forman imágenes en nuestra mente, por lo que aprender palabras y frases, oraciones cargadas de emoción para desarrollar un lenguaje que cause efecto e influencia en las personas, es una competencia fundamental entre las competencias de un líder y tal vez la más importante, ya que un líder es 50% lo que piensa y 50% cómo lo expresa. El lenguaje es poderoso por la forma en que afecta nuestras vidas y la vida de otros.

Cuando no poseemos las competencias para expresar con claridad lo que pensamos a causa del nerviosismo, la timidez, el temor o nebulosos procesos mentales; nuestra personalidad queda expuesta al bloqueo, la confusión y la incomprensión. Hoy sabemos que los puestos de liderazgo en las organizaciones corresponden a aquellas personas que tienen la actitud, el poder y el aplomo para ponerse de pie y expresar con claridad sus ideas, porque de nada sirve tener ideas originales, creativas o innovadoras, si no podemos comunicarlas con soltura, convicción y entusiasmo; si no podemos compartirlas con los demás y despertar interés en ellas. Nada hay más convincente que la convicción, no hay nada que entusiasme más que el entusiasmo.

Dale Carnegie consideraba que hablar en público no era un arte refinado que requiriese talentos o aptitudes especiales, sino una habilidad que cualquier persona de mediana inteligencia podía adquirir y desarrollar a voluntad.

La gran mayoría de las personas no tenemos esta habilidad, pero le tengo una excelente noticia: podemos aprender a comunicarnos de una manera sobresaliente y llegar a ser tan buenos oradores como lo han sido grandes hombres como Demócrito, Dale Carnegie, Martin Luther King, John F. Kennedy, Luis Donaldo Colosio, etc. El único modo de que podamos alcanzar resultados rápidamente consiste en tener la actitud correcta para alcanzar nuestro objetivo y una firme base de principios para edificar sobre ellos. Además de desarrollar la disciplina y el hábito de practicar con la mayor frecuencia posible, para ejercitar estos principios y desarrollar la viveza, las emociones y la confianza necesarias para ser excelente orador y comunicador.

El hablar y escuchar bien es un arte que se aprende, pero debemos estar conscientes que al aprender, debemos querer aprender, aprender a aprender y aprender a desaprender. Este complicado juego de palabras se basa en lo que llama Covey: Ser proactivo, ser dueño de su vida y de sus actos y querer verdaderamente influir en la vida y no pasar por ella sin influir en las personas: en sus trabajos, en sus relaciones con los demás y hasta en sus vidas.

Descubrimientos recientes en Programación Neurolingüística e Inteligencia Emocional, han logrado técnicas de resultados sorprendentes y que pueden convertir a una persona normal en un excelente comunicador y orador. Con la comunicación integral se trasmiten conocimientos, sentimientos y principios de una persona. Los oradores que proyectan sentimiento y emociones conmueven de una manera espectacular a sus oyentes.

La satisfacción personal, comercial o social depende sobremanera de la competencia que tiene una persona de comunicar claramente a los demás lo que siente, lo que desea y lo que cree.

Como personas adultas, nos interesa un camino corto y sencillo para hablar con efectividad. El único modo de que podamos alcanzar resultados rápidamente consiste en tener la actitud correcta para alcanzar nuestro objetivo y una firme base de principios para edificar sobre ellos. Además sugiero que practiques con la mayor frecuencia posible, para ejercitar estos principios y desarrollar la viveza, las emociones y la confianza necesarias para ser excelente orador y comunicador.

La inteligencia interpersonal, es la madre de la comunicación, relacionarse con otras personas, no solo es hablar y hacer gestos. Todos sabemos que existen personas que manejan la comunicación como un verdadero arte, y que con su solo dominio han conseguido mucho éxito. Personas con mucho carisma que saben trasmitir sus ideas, trasmitir sus sueños y hacer que la gente quiera hacer lo que ellos consideran correcto.

Algunas de estas personas han nacido con un don especial, se comunican de una manera extraordinaria, casi sin ningún esfuerzo, son claros, especiales fascinantes en su discurso y parecen hipnotizar las multitudes.

La gran mayoría no nacemos con esa estrella, pero existe una buena noticia, podemos aprender a comunicarnos de una manera excelente y llegar a ser tan buenos expositores de nuestras ideas como estos grandes hombres.

Descubrimientos recientes en neurolinguística e inteligencia emocional, han logrado técnicas de resultados sorprendentes y que pueden convertir a una persona normal en un excelente comunicador y orador. Con la comunicación se trasmite además de conocimientos, sentimientos y principios de una persona, En ocasiones los oradores que proyectan sentimiento y emociones conmueven de una manera espectacular a sus oyentes.

El arte se aprende, pero debemos estar conscientes de aprender, debemos querer aprender y debemos aprender a aprender y aprender a desaprender. Este complicado juego de palabras se basa en lo que llama Covey: Ser proactivo, ser dueño de su vida y de sus actos y querer verdaderamente influir en la vida y no pasar por ella sin vivir.

Existen muchos factores clave de éxito en el proceso de la comunicación: Muchos autores reconocidos han tratado este tema, variados conceptos y métodos. Queremos en este trabajo hacer un resumen de todas estas ideas para tratar de encontrar un método que nos lleve a hincarnos en este fascinante arte:
Todo comienza con el respeto que merece su oyente, ya sea un individuo o un auditorio, el es una persona importante y espera que se respete su punto de vista.

Después sigue el impacto que usted consiga al dar su información, siempre debe comenzar con algo sorpresivo, algo fuera de lo común, en el mundo de hoy, existe un bombardeo constante de información, solo aquel que se destaca puede llegar mas rápido a su target .
Tu auditorio solo se interesará en tu idea, si esta, presenta algún beneficio. Comience con las ventajas. Después de tener la atención de tu oyente, no desperdicies energía con conversaciones inútiles, trata de tu trasmitir tu idea con claridad, para que los demás te comprendan, siempre asegúrate que has sido totalmente entendido, haz preguntas para confirmarlo, he aquí unos de los principales problemas de la comunicación, la persona esta seguro de lo que dice, pero no esta seguro de que lo que dijo fue lo que entendió la otra persona.
Al exponer tus ideas hazlo de en forma segura y con calma, no uses palabras que indiquen inseguridad. No hables de temas de poca importancia, ni distraigas la atención de tu oyente, usa palabras que creen realidad y generen acción.

Después de exponer tu idea, tu oyente querrá detalles, mostrara obstáculos, o simplemente rechazara de plano tu idea, debes escuchar con atención para identificar necesidades, este método se usa mucho en los procesos de ventas, escuchar las necesidades de los clientes, vencer los obstáculos. No caigas en la tentación de prometer lo que no puedes conseguir, debes mantener tu credibilidad intacta.

Cuando la persona apruebe tu idea, no sigas hablando, esto es una venta cerrada. Esta idea que acaba de comprar tu oyente es una relación ganar-ganar, nunca uses tu poder de influir en la demás personas para buscar solo tu beneficio personal.

Cultiva las relaciones personales, no te conviertas en ermitaño. Usa la asertividad y empatía como principios fundamentales. Desarrolla tu maestría personal que se define como la capacidad de generar energía y de canalizar las fuerzas emocionales hacia el cumplimiento de objetivos comunes.

Tu puedes conseguir el dominio total de este arte apasionante, el arte de la comunicación.

Si Ud. quiere mejorar sus habilidades de comunicación debe tener el cuidado de hacerlo a diario como sesiones de práctica para mejorar para que cuando lleguen las ocasiones verdaderamente importantes tengan el don, estilo y la viveza y la claridad y la esencia y las emociones.

Vamos a empezar con una de las herramientas de liderazgo más importantes: comunicación., Aprender con el lenguaje a tener impacto en la vida y en la mente de otro. Aprender con palabreas, frases y oraciones a comunicarse con otras personas.

La pluma es más poderosa que la espada. Las palabras son casi como Dios… Un antiguo versículo reza: La palabra fue Dios, Dios fue la palabra, palabras poderosas para expresar lo poderosas que son las palabras.

Las palabras pueden cambiar la vida, dar vida, formular ideologías.

Las palabras forman imágenes en nuestra mente, aprender palabras, frases, oraciones, el lenguaje es poderoso en cómo afecta nuestras vidas y para afectar la vida de otros.

Cuatro pasos para lograr una buena comunicación:

Estos son sólo principios básicos, pero así es donde empieza todo en los principios, Éxito en hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien.

1. Tener algo bueno que decir, es obvio es éxito es el estudio de lo obvio, primero debemos tener algo. En el lenguaje de las computadoras se dice: Nada entra nada sale. Para darlo debemos tenerlo, empieza con la preparación, esa el alistarse, la gran parte de nuestra vida es preparase (los años para prepararnos para nuestra educación formal). Para tener un empleo remunerado ganarnos la vida. Gran parte de la vida es simplemente prepararse, alistarse, debemos prepararnos gran parte del día para el próximo día y para la próxima semana. Investigación constante, las técnicas de los 80 no nos sirve para los 90 debemos aprender continuamente, crecer continuamente. Equivale a establecer una cuenta sobre la que podemos girar. Cuando lo que decimos es la ´punta del iceberg de lo que sabemos porque nos hemos preparados. Estoy seguro que a veces estamos en compañía de personas que enseguida nos dicen más de lo que saben por falta de preparación. La vida si enseña cosas accidentalmente, pero el 99% de lo que necesitamos saber debe ser a propósito. Palabras claves para preparase para la buena comunicación:

a. Interés. Interesarse en este día, en lugar de tratar de sobrevivir el día no quieren que pase el día sin captar nuevas ideas, matices: La vida y la gente, lo que pasa, lo que ocurre, para prepararnos para los años futuros. Para decirlo tiene que sentirlo, saberlo y debemos haber pasado por el proceso de acumular la información.

b. Fascinación va más allá del interés, las personas con interés se conforma con que funcione las personas fascinadas quieren saber qué es lo que hace que funcione, que hace que las cosas pasen. Para tener mayor alcance y profundidad en comunicaciones futuras. Convertir la frustración en fascinación (en la autopista). La disciplina del apr. Extra.

c. Sensibilidad.- para comunicarnos bien y afectar a otros. Solo necesitamos haber vivido la experiencia, haber sido afectados por una gama de exp. Humanas. Jesus se sintió conmovido con compasión, por lo que pasaba, el se había sentido afectado, impresionado, en más de alguna ocasión lloró. Para poder impresionar y afectar a los demás con oraciones cargadas de sentimiento tenemos que entrar en esas áreas de sensibilidad, sentirse afectado por nuestras vidas y en las de otros. Ese es el material pesado. Nuestras vidas son protegidas, pero parte de la vida es trágico, si no somos sensibles, nuestra vida siempre será algo superficial. De vez en cuando debemos tatar de sentirnos conmovidos por la experiencia. Esa valía extra se notará en su comunicación. (Tender loin). Pasar un día con personas humildes para llevar una idea entre el fracaso y el éxito.

Los verdaderos valores de la vida vienen por contrase. Es difícil apreciar haber ganado si no se ha perdido. Es difícil apreciar el éxito si no se ha fracasado. Para tener entendimiento sobre las diferencias de la vida y sus contrastes. No se puede conocer a menos que lo viven pero podemos forzar para entender esas experiencias y si dejamos que éstas nos conmuevan, esa valía extra empezará a reflejarse en nuestro lenguaje y podremos conmover a persona que no habíamos conmovido o afectado. Pregúntense qué experiencias me ofrecen una gama más amplia pare entender el sufrimiento humano, la alegría, la tristeza, los éxitos y los fracasos y dejamos que esto tengas efecto en nuestra habilidad futura.

d) CONOCIMIENTO FUNCIONAL.- Algo que puedas volver a repasar. Una cantidad mayor del refinamiento del intelecto.

Ej. Los 4 si condicionales que hacen que la vida valga la pena:

La vida vale la pena Si se aprende.- su propia experiencia puede ser una gran maestra, por la experiencia de otros (EDO) si alguien pasa por algo durante 5 años y escribió un libro y uds. leen el libro en 5 días, ¿no seria eso una ventaja¡?, si pero si leen el libro. Pequeño precio a pagar por tesoros.

La vida vale la pena si trata.- Tienen que intentar algo con lo ques aben. Como saber si pueden ganar el próximo juego si no tratan, de que otra forma van a saber si pueden ganar el próximo juego. Cuando se escriba el ultimo capitulo de su vida dejen que muestren sus triunfos y fracasos, pero no deje que muestren que no participaron en el juego, tienen que jugar, tratar. El secreto es tratar. La barra de 3’ a los niños se les pregunta, quien sabe que puede hacerlo hasta que no lo tratan, si tumban la barra quiere decir que no pueden nooo. Prueben nuevamente, prueben de otra manera, prueben más tarde.

La vida vale la pena si se quedan, tiene que aprender a perseverar. Muchos se van no persisten. Para ganar tiene que aprender a quedarse, solo que se queden atrás en la primera parte no pueden irse, si nunca se quedan no terminan.

La vida vale la pena si a ud. de importa. Si le importa lo suficiente obtendrá resultados, lo importante el día, la gente y ayudarles en sus posibilidades, ud. mismo para hacer todo lo que pueda hacer, alcanzar todo lo que pueda, convertirse en todo lo que pueda.

2. Decirlo bien, ahora como traducir la a palabra significativas y emociones, frases, párrafos. Traducirlo.

a) Repetición, practicar, una y otra vez, perseverar. Como puede hablar horas sin n notas?, Porque lo he hecho miles de veces. Qué tiempo requieren para ser buenos, si es poco, entonces tienen que hacerlo más a menudo, la repetición da comienzo a la destreza (con el propósito de mejorar) como el hombre que ha hablado por diez años y comete los mismos errores verbales, diez años es demasiado. Para no saber cómo decirlo, no podemos darle diez años para no haber mejorado lo suficiente sus habilidades lingüísticas. A la repetición con propósito de progresar, de crecer.

b) Sinceridad.- de todo corazón, con noble intención deseando traer valor, eso aumenta la habilidad de hablar bien, no hay sustituto, puede perdonarse un error de juicio pero no de intención.

c) Brevedad. No podemos demorarnos mucho en un punto, contar cuentos largos y no acabar cuando se llega a la frase ya no se acuerda nadie. La atención humana es de corta duración, practicar con niños cuya atención es de muy corta duración. Jesús probablemente fue el mejor, decía sígueme al escoger sui equipo, eso es ser breve, también efectivo, él no tenía que decir más. A veces tratamos de compensar con palabras lo que nos falta en confianza en nosotros mismos. No tenemos que decir mucho.

d) Estilo tiene un sinfín de componentes, lenguaje, corporal, gestos, no solo la materia, sino la forma, para atraer la atención para recalcar el punto. Sea estudiante de estilos pero no copie el estilo de otro. Esfuércese en desarrollar su propio estilo, estudie cómo hablan bien las personas y la forma en que se comunican asegúrese de que todo eso mezclado con lo suyo se convierte en su estilo distintivo. ¡Debo aprender a enfatizar más?

e) Vocabulario, seleccionar la palabra apropiada. Poner 3 o cuatro palabras que desconocemos en la visera del carro, al terminar el día se aprenden 3 ó 4 palabras. Vocabulario. En Inglaterra se ha determinado que existe una relación entre el vocabulario y el comportamiento. Mientras más limitado es el vocabulario, mayor es la tendencia a tener un mal comportamiento. Si reflexionamos sobre esto tiene sentido: el vocabulario sirve para interpretar lo que vemos y oímos. Si se tienen palabras deficientes, podemos pensar en los errores de juicio que cometeremos y cómo se irán multiplicando a lo largo de la vida., también expresamos. Por lo que uno de los libros más importantes a tener en nuestras bibliotecas debe ser el diccionario.

f) No se olvide de decirlo y decirlo bien, es fácil ser haragán en todo el día y no practicar, cuando hay que decirlo nos falta el vocabulario. Simplemente porque nos falta la práctica de hacerlo todos los días. Nos faltan palabras, pobrecita de mi asistente doméstica que no sabe leer, pobrecita tú que sabiendo no lo haces (analfabeta operativa).

Las acciones no sustituyen a las palabras, debemos tener el don de la palabra, está bien mandar flores pero no deje que las flores lo digan por Usted, las palabras hay que ponerlas en la tarjeta o decirlas.

3. Estudie a su público, es importante captar las señales de lo que pasa con el público. El estar tan concentrado en lo que uno dice lo hace inconsciente a lo que pasa afuera. Hay que leer lo que está pasando. Tenemos que descifrar rápidamente, porque las personas pueden voltearse contra uno rápidamente. Tenemos que captar las reacciones y las señales, para ser más firme, moderarse, cambiar el lenguaje, los cuentos, etc.

¿Cómo? Escuchando, para ser buenos oradores hay que ser buenos oyentes.

Tenemos que interpretar lo que ve, como leer una persona como un libro. si alguien frunce erl seño, esto probablemente quiere decir que va a ser difícil la tarea, esto no será fácil, si alguien esta recostado en dirección de la puerta ud. debe apresurarse. Leer lo que se ve. Es fácil leer a los niños porque ellos no quieren engañarnos, entre la gente educada el lenguaje corporal es engañoso. No confunda la cortesía con el consentimiento, no confunda la bondad con la aceptación.

Captar las señales emocionales, la mujer tiene ventajas.- Los hombres podemos aprenderlas para cambiar el lenguaje, más tajantes o suaves, tratarlo con menos rigor, etc. ser susceptible a la situación esto no es fácil. Esto es la cumbre del aprendizaje.

Saber qué es lo que piensa el público, leerlo.

4. Intensidad. Medir el poder de lo que decimos, hasta las palabras que escogemos y las emociones que introducimos en nuestras palabras, palabras cargadas de emoción, tienen un efecto increíble, las palabras pueden llegar pero solo si los puedo conmover. Ej. Del alfiler con la barra de hierro.

Es importante aprender a medir las emociones. Lo de dispare a un conejo con un cañón, tiene efecto pero nos quedamos sin el conejo, medir el flujo de emociones para plantear un punto.

Palabras bien escogidas cargadas de emociones bien medidas. Saber con habilidad cómo usar el lenguaje y las emociones.

No hay nada que entusiasme más que el entusiasmo, nada más motivante que la motivación

*Director de la Carrera de Ing. Mecánica, ITESM Campus Querétaro, jlortiz@itesm.mx

Artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 6 de noviembre de 2009, p. 4.

La rana y el escorpión


José Luis Ortiz*

“Entre el estímulo y la respuesta, existe un espacio.

En este espacio radica el poder de elegir nuestra respuesta.

En nuestra respuesta radica nuestro crecimiento y nuestra libertad.”

Stephen R. Covey

En mi oficina tengo una pequeña rana de papel maché que alguna vez una de mis hijas hizo en su taller de arte. La representación del animalito, de aspecto gracioso y color verde brillante llama frecuentemente la atención de mis alumnos, quienes suelen preguntarme el por qué de tenerla sobre uno de los libreros. Así, aprovecho para narrarles la metáfora de “La Rana y el Escorpión” y tratar de mostrarles de la forma más amena posible, uno de los principios del liderazgo. Ahora tengo la oportunidad de contarte esta historia a ti que estás leyendo estos párrafos.

Cuenta un relato popular africano que a las orillas de un río vivía una rana muy generosa. Cuando llegaba la época de lluvias ayudaba a los pequeños animales que se encontraban en problemas ante la crecida del río, llevándolos sobre su espalda, de quienes no se aprovechaba; pues su nobleza y condición, le impedían tomar ventaja de circunstancias tan desiguales. También vivía por allí un escorpión, que cierto día le suplicó a la rana que también le ayudase a cruzar el río: -Deseo cruzar el río, pero no estoy preparado para nadar, por favor hermana rana, llévame a la otra orilla sobre tu espalda-. La Rana le respondió: -¿Qué te lleve a la otra orilla sobre mi espalda? ¡Ni pensarlo! De ninguna manera, te conozco lo suficiente para saber que si te llevo en mi espalda, me inyectarás un veneno letal y moriré-. El astuto escorpión le dijo: -Señora rana, parece que no estás pensando bien con ese cerebro de rana que tienes, porque si te llegara a picar, tú te hundirías en el agua y yo, que no sé nadar, también perecería ahogado. Después de negarse al principio a acceder a la petición del escorpión, sucumbió ante su lógica y dejó que subiera a su resbalosa espalda para ayudarle a cruzar el río. Todo iba bien, la rana nadaba con soltura a pesar de sostener sobre su espalda al escorpión y así fue poco a poco perdiendo el miedo a aquel animal. Cuando llegaron a la mitad del río, efectivamente, el escorpión picó a la rana, quien sintió el dolor agudo del veneno que le había sido inyectado y que se extendía por todo su cuerpo, poco a poco se fue hundiendo al faltarle fuerzas para nadar; sin embargo, mientras se ahogaba alcanzó a preguntar al escorpión: -Pero... ¿por qué lo has hecho?-. El animal ponzoñoso le respondió: -porque soy un escorpión-, y juntos se ahogaron en las turbulentas aguas del río.

Al igual que el escorpión, podemos actuar siguiendo nuestra propia naturaleza, de forma irreflexiva e irracional, procediendo por instinto y dañándonos a nosotros mismos y a las personas que nos rodean. Sin embargo, los seres humanos estamos dotados del don más valioso: la libertad y tenemos la capacidad de reflexionar y razonar entre el estímulo y la respuesta, adoptando un papel proactivo en lugar del meramente reactivo, al dejarnos llevar por nuestros instintos. Los animales en la vida real no pueden decidir, por lo que actúan conforme a lo que su naturaleza les dicta. Cada persona tiene el poder de decidir si se rige por la moral de la rana o por la moral del escorpión; tú puedes escoger en qué te conviertes y como terminará tu vida.

Actuar como el escorpión consiste, por ejemplo, en criticar y juzgar a los demás, quejarse, guardar odio, resentimiento, rencor; sencillamente porque son parte de la naturaleza humana. Estas actitudes y conductas afectan a los demás, pero sobre todo te afectan profundamente a ti espiritual, emocional, mental y físicamente. Los escorpiones terminan solos o rodeados por seres de su misma naturaleza, dañándose a ellos mismos y al prójimo.

Actuar como la rana consiste en ayudar a los demás, ser una persona en la que los demás pueden confiar, dejar huella positiva en las personas, ser persona que sirve y da sin esperar recibir nada a cambio. Las ranas pueden encontrarse a escorpiones, pero también a otras ranas que les proporcionen los medios para ser felices. Alguna vez mi madre me dijo: “Si quieres ayudar a las personas, enséñales a ayudar a los demás”. El encuentro con el significado profundo de esas palabras, fue tal vez lo que me guió a convertirme en profesor y aspirante a maestro. Como padre, he reafirmado esta convicción de servicio con mi esposa e hijas, ya que la familia es el eje sobre el que gira nuestra vida.

Es fundamental para las ranas alejarse de forma oportuna de los seres ponzoñosos cuya "naturaleza" es estar escupiendo veneno y cuyas malas intenciones les pueden afectar, e incluso, no les dejarán vivir. Es fundamental que cuando detectes la naturaleza del escorpión en las personas o de grupos, te apartes de inmediato; porque de lo contrario, terminarás por acostumbrarte y muy probablemente adoptarás sus mismas actitudes y conductas. Recuerda que “si quieres aprender a aullar, júntate con lobos”, y que “quien con bueyes anda, a mugir aprende”.

*Director de la Carrera de Ing. Mecánica, ITESM Campus Querétaro, jlortiz@itesm.mx

Artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 9 de octubre de 2009, p. 4.

Educación integral de excelencia


José Luis Ortiz Rosales*

Algunos de los problemas torales de nuestra sociedad tales como: elevada dependencia, subdesarrollo, desempleo, marginación, inseguridad, bajo ingreso, pobreza extrema en altos porcentaje de la población, entre otros; son signos inequívocos de la ineficacia del Sistema Educativo Nacional, que no ha contribuido de manera efectiva en el ascenso en la calidad de vida de la población en general, puesto que las sociedades actuales son reflejo de las políticas y prácticas educativas implementadas desde hace algunas décadas.

El mundo está siendo convulsionado por grandes cambios: apertura comercial, competitividad internacional creciente y agresiva, globalización, desarrollo científico y tecnológico acelerados, cambios en la geografía política por factores étnicos, económicos, políticos o religiosos; entre otros. Las sociedades han entrado a un proceso de modernización sin precedentes y las políticas educativas actuales deberán responder a estos cambios con la mayor eficacia posible, como fenómeno íntimamente relacionado con los procesos sociales, como componente dinámico de consolidación del bienestar del ser humano. Deberán satisfacerse los principios originales de la educación: ”La educación como proceso dentro de la sociedad, transmite la cultura, es decir, los valores, normas, pautas de comportamiento y conocimientos científicos y tecnológicos.”

La educación refleja las condiciones en que se encuentran las sociedades en las que se realiza. En México, la educación ha dado solamente respuestas parciales al desafío de contribuir al desarrollo que conlleve el ascenso de la calidad de vida de la población, permaneciendo en algunos casos como un factor que exacerba las desigualdades.

La Educación Superior debe adoptar un papel protagónico en el proceso de desarrollo de este milenio, a través de:

· El rescate e investigación de la historia, tradiciones, ideas e identidad.

· La identificación de objetivos cuyo cumplimiento responda a la solución de problemas regionales, nacionales y mundiales; presentes y futuros.

· El rescate y consolidación de los valores en la sociedad y de la formación humana de los educandos.

· Sentar las bases para el desarrollo sostenible mediante la transferencia y desarrollo de una infraestructura tecnológica y sobre todo científica.

· Manejo eficaz y eficiente de los recursos destinados a la educación.

· Reorganización de la estructura de los sistemas educativos nacionales para realizar los objetivos anteriores.

Un elemento fundamental en la educación de este milenio deberá ser la formación humana; por lo que es necesario el desarrollo de una serie de competencias genéricas, cuya necesidad parte de necesidades sociales, y que ello se plasme en los planes y programas de estudio a través de objetivos formativos, cuyo cumplimiento permita un desarrollo personal, profesional, familiar y social, sano y exitoso. Es particularmente relevante el crecimiento equilibrado de las facultades del individuo en todos los ámbitos del ser y del quehacer humano. La excesiva especialización en los niveles básicos y medios de la educación limita este crecimiento y proporciona sólo una perspectiva limitada del entorno, le impide a la persona comunicarse de forma efectiva con profesionales de otras áreas, restringe su trabajo en equipos multidisciplinarios y propicia una baja productividad del trabajo.

Es crucial comprender a profundidad que en los centros educativos se deben formar personas, más que profesionales o profesionistas. Personas comprometidas con ellos mismos y con su sociedad, para mejorarla en lo político, en lo económico y en lo social; para responder a los dilemas éticos para lograr la rentabilidad a largo plazo de las empresas e instituciones. Para ello se requiere que la formación del individuo sea humana en la concepción más amplia; en todos sus ciclos, pero fundamentalmente en los básicos y medios, ya que muchas personas sin haber alcanzado los niveles superiores, deben incorporarse al sector productivo y a la dinámica social.

La persona antes de tener calidad profesional debe desarrollar calidad humana.

*Director de la Carrera de Ing. Mecánica, ITESM Campus Querétaro, jlortiz@itesm.mx

Artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 11 de septiembre de 2009, p. 9.

¿Qué es el Coaching Holístico y cuál es su función?


José Luis Ortiz*

“El ser humano es el amo y señor de sus pensamientos, forjador de su carácter, creador y modelador de sus condiciones y de su entorno, y arquitecto de su propio destino.”

James Allen

Después de la aparición de la Programación Neurolingüística (PNL), el Coaching surge como una necesidad social en el Siglo XXI, ya que las terapias tradicionales son incapaces solventar de forma efectiva situaciones de apoyo o mediación que requieren una rápida y eficaz acción en la problemática de desarrollo de personas, grupos u organizaciones.

Muchas personas viven hoy en día en el vacío existencial, sin saber por qué y para qué están viviendo, pues la vida carece de razón si no conocemos hacia dónde nos dirigimos. El encontrar sentido a nuestra existencia, tener una misión existencial, constituye una razón poderosa para bien ser, bien hacer, bien tener y bien estar. Nietzsche mencionó: “Todo aquel que tiene una razón para vivir puede soportar cualquier forma de hacerlo." Favorecer la automotivación en las personas para que se hagan cargo de su propia vida, responsables de su destino; sin excusas, pretextos y justificaciones, que les impidan su potenciar sus talentos y así tener una vida plena, es parte de los resultados esperados en el coaching.

Todos somos el resultado de nuestros pensamientos, que se convierten en acciones. Enseñar a pensar mejor es la labor de un buen Coach Holístico. Y para ello éste tiene que haberse preparado primero y dominar una serie principios y técnicas que le permitan actuar con flexibilidad, efectividad, conciencia y responsabilidad.

El Coaching Holístico consiste en guiar a la gente para desarrollar al máximo sus potencialidades y llegar a ser altamente efectivas con principios que muestran cómo cualquier persona, sea cual fuere su tarea, puede dirigir su creatividad y entusiasmo para ser más sana, productiva, plena y feliz.

La palabra Coach proviene del inglés y se define como entrenador, aunque también como carruaje y cochero. Todas estas acepciones tienen un mismo significado, que es llevar o ayudar a llegar a una persona de un lugar a otro diferente.

La palabra Holístico: involucra el estudio del todo, relacionándolo con sus partes pero sin separarlo del todo. Es la filosofía de la totalidad. El ser humano es un ser integral, que conjuga como elementos fundamentales cuerpo, mente y espíritu.

James Allen recuerda lo siguiente: “La persona que piensa que su vida es el resultado de condiciones externas, suele ser víctima de ellas. No obstante, cuando crea conciencia del poder creativo que reside dentro de ella, y entiende que es allí donde se encuentran las tanto las semillas como la tierra que da fruto a tales circunstancias, solo entonces se convierte en la dueña y señora de sus pensamientos”.

Platón criticaba duramente a los médicos de su época, ya que pretendían curar las enfermedades solamente desde el punto de vista físico. Hoy sabemos que el 70% de las personas que acudimos a los médicos podríamos curarnos a nosotros mismos con cambios favorables en la dieta, la actitud y la conducta. En muchas ocasiones la razón de muchos padecimientos no es física, sino emocional y generalmente la raíz del problema suele ser de índole espiritual. El Coach Holístico considera la integralidad del ser humano y “guía” al cliente integralmente.

El Doctor Deepak Chopra explica lo importante que son los pensamientos para el envejecimiento, y cómo ellos afectan positiva o negativamente nuestros cuerpos. Su trabajo de investigación en este sentido ha sentado las bases de una nueva medicina alternativa: la Medicina Cuerpo-Mente-Alma, que conjuga los más recientes descubrimientos de la ciencia occidental con principios milenarios de la tradición curativa de la India, en la que se evidencia la estrecha interconexión entre la espiritualidad y el poder de la mente en la curación médica. La interrelación del desempeño en la vida de las personas, lo que piensan y su espiritualidad se manifiesta también en sus conductas. La comprensión de los principios de esta interconexión bio-psico-espiritual constituye la piedra angular del Coaching Holístico.

Director de la Carrera de Ing. Mecánica, ITESM Campus Querétaro, jlortiz@itesm.mx

Artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 7 de agosto de 2009, p. 8.

¿Por qué plantearse objetivos?

¿Por qué plantearse objetivos?

José Luis Ortiz*

“Ningún viento es favorable para el que no sabe a dónde va.”

Séneca

Muchas personas viven en el vacío existencial, sin saber por qué y para qué están viviendo, pues la vida carece de razón si no conocemos hacia dónde nos dirigimos. Víktor Frankl, en su libro “El hombre en busca de sentido” concluyó que los prisioneros que sobrevivían a las duras condiciones de los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, no eran los más fuertes, jóvenes o inteligentes; sino aquellos que sabían exactamente lo que iban a hacer una vez que abandonaran sus prisiones, quienes tenían metas -razones poderosas para vivir-. Existen modelos que demuestran la relación existente entre la manera de pensar de una persona, su comportamiento y sus logros

Merece la pena recordar el fragmento de ese cuento fabuloso de Lewis Carroll: “Alicia en el País de las Maravillas”, en el que Alicia se encuentra con el gato sonriente:

Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar -dijo el Gato.

-No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.

-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -dijo el Gato.

-... siempre que llegue a alguna parte -añadió Alicia como explicación.

-¡Oh, siempre llegarás a alguna parte -aseguró el Gato-, si caminas lo suficiente!

Para no llegar a “alguna parte” con las implicaciones que esto conlleva, debemos partir de preguntas como: ¿A dónde queremos llegar? ¿En cuánto tiempo nos proponemos alcanzar esa meta? ¿Qué estamos haciendo ahora, para llegar a dónde queremos dentro del tiempo establecido? Dicho de otra forma: es necesario plantearse objetivos. Los objetivos nos dan algo hacia lo cual apuntar, hacen que nuestros esfuerzos se concentren, nos permiten medir nuestro éxito. Debemos proponernos objetivos, metas que sean un desafío, pero que sean también realistas, claras y mesurables; algunas para el corto plazo y algunas para el largo plazo.

Al estudiar a las personas que logran grandes metas es posible ver que todas tienen algo en común: utilizan el poder de la visualización para crear una imagen clara de su meta como si ya fuese realidad. Cuando se crea una imagen, una fotografía mental de lo que se desea alcanzar, la mente se encarga de mostrarnos el camino mediante el cual lograremos nuestro objetivo. Walt Disney solía decir: “Si puedes soñarlo, puedes lograrlo”. La Universidad de Yale, dio una prueba irrefutable de la validez de este principio, con un estudio que realizó en el año de 1953. Ellos descubrieron que, de todos los estudiantes que se graduaban en aquel año, únicamente un 3% tenían metas fijas, objetivos claramente definidos y escritos en un papel, y los leían y examinaban con regularidad. Únicamente este pequeño grupo de estudiantes se había tomado el tiempo necesario para darle dirección a su vida y escribir aquello que era realmente importante para ellos. Veinte años más tarde, la universidad hizo un seguimiento a este grupo de profesionales y descubrió que el 3% que había escrito sus metas y definido claramente un plan de acción, había alcanzado logros cien veces mayores que el otro 97%.

La mayoría de los grandes desafíos se enfrentan mejor con una serie de objetivos intermedios. Este es un proceso mucho más alentador y también mucho más motivante. Propóngase pequeños objetivos, cúmplalos. Proponga otros nuevos, ligeramente más grandes. Alcáncelos, tenga éxito. Recuerde que el éxito no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien, de conformidad con nuestros objetivos. Este proceso involucra básicamente dos pasos: contar con una preparación adecuada y tener sentido de urgencia.

Sin objetivos específicos es muy fácil quedar a la deriva, sin jamás hacernos cargo de nuestra propia vida. El tiempo se desperdicia porque no hay sentido de urgencia y no podemos medir nuestros logros.

Antes tenemos que hacernos cargo de nuestra propia vida, de nuestro destino, de nuestro futuro; como el poeta decía “Cada quien es el arquitecto de su propio destino”.

La Ley de la Atracción establece, de manera simple, que aquello en lo que nos enfocamos, tiende a expandirse en nuestra vida. Si nuestros pensamientos están constantemente enfocados a obtener resultados positivos, en nuestras fortalezas o en nuestros hábitos de éxito, entonces eso será lo que manifestaremos en nuestra vida; pero si nos enfocamos en nuestras debilidades, veremos como éstas parecen ser cada vez mayores. Las personas, oportunidades u objetos que se nos presentan son semejantes en su carácter al nuestro.

*Director de la Carrera de Ing. Mecánica, ITESM Campus Querétaro, jlortiz@itesm.mx

Artículo publicado en el Periódico “El Corregidor de Querétaro”, 31 de julio de 2009.